domingo, octubre 31


el viento sopla donde quiere y bailan a su compás mis cabellos, la música sigue sonando y el sol se está apagando.. A pesar de su silencio y mi paciencia no hay paz en ningún lado, salen las aves negras con los ojos inyectados en furia, deseosos de destrozar los árboles, de esparcir dolor a su alrededor. Pero acá seguimos quienes no necesitan papeles para sentir la vida, quienes disfrutan con un rayo de sol en el claro del día.


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